Estoy detrás del humo, ¿puedes verme?

No mueras esta noche, ¿quieres? No te vayas. No voy a dejar que muera tu imagen en esta noche con niebla, en esta madrugada con lluvia. No te alejes de mis manos. Aunque me escuezan por este puto frío que no me abandona en todo el invierno. Calienta mis manos por mí, ¿quieres? Podemos jugar a eso esta noche, así que no te marches.

Estoy detrás de este frío, ¿puedes sentirme?

Está oscuro ahí fuera y mi cama está fría y no se me hace tan placentera como el umbral de tu puerta. Preferiría estar jodiéndome los labios por el puto viento que sopla en tu calle, sintiendo el calor que desprende tu cuerpo bajo tu ropa. ¿Y qué más da? ¿Qué más da todo? No sé cuántas veces me he vuelto andando lento, volviendo la cabeza atrás aún sabiendo que ya no están tus ojos al otro lado de la verja, de la calle, de la puerta. No sabes lo que daría por cambiar esto, por hacer que no estuvieras a tres pisos y no sé cuántos kilómetros de aquí. Por respirarte a menos de de un milímetro. Joder, ¿qué tengo que hacer para tenerlo? Dame la respuesta o me la invento, pero lo quiero esta noche. Todas las noches. Dame a respirar de ti y quítame este puto frío, ¿quieres?

Estoy detrás de este ruido, ¿puedes oírme?

Estoy pensando en ti a pesar de todo este ruido. Del ruido de fuera, del de dentro. No sé de dónde me vienen estas ganas de contarte lo que quiero contigo, lo que quiero de ti, lo que quiero hacerte. No lo sé, sólo pienso en cuánto tengo que pensar en tu nombre antes de oírte gritar el mío, de oírte susurrarlo, de que lo grabes a fuego en mí con tus labios. Estoy escuchando música cada madrugada imaginándome cómo te haría el amor con cada canción que suena, en cómo te follaría con cada una de fondo. Ese es el ruido que quiero, ¿quieres escucharlo?

Son las tantas de la madrugada y sé que llego tarde a algún sitio. Que debería estar en otro lugar, despierto, despertándote o manteniéndote despierta, pensando que dormir no es una opción. ¿Quieres saber algo? Me está volviendo loco sentir esto por alguien, sentir que me vuelvo loco por alguien me trae de cabeza, me encanta, me da vueltas todo girando en un punto. Joder, si supieras lo que me encanta esta sensación… Si fueras capaz de meterte en mi cabeza con la misma facilidad con la que me meto en tu cama y me aprendo tu cuerpo con las manos… ¿Puedes hacerlo?

Dios… Me haces perder la cabeza y querer hablarte de planes, de historias de amor, de sexo en tu cama, de dar la vuelta al mundo, de compartir una casa, de… De todo. No sé qué me pasa contigo… O sí. Que lo quiero absolutamente todo. Que me tienes arriba, muy arriba.

Estoy detrás de ti… ¿Puedes sentirlo…?

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